"Mi cuesta no es de enero sino de septiembre, decía una madre en TV. Y la comprendo"
Como que sí, como que no, hemos llegado a septiembre tras un verano tan caluroso como no hemos conocido otro. Estamos casi en otoño, una estación que más que el calendario nos la anuncian los escaparates, llenos de material escolar y ropa estudiantil. En las casas empieza ya el jaleo de cada año, iniciado por esa especie de inventario familiar para decidir qué ropa y qué libros del hijo mayor pueden ser utilizados por el menor. Y surgen las quejas........
