Verdi feat. politono
Fui a ver Aida al Liceu y me gustó mucho. Hay algo reconfortante en entrar en una sala de ópera y aceptar, durante unas horas, que será esa música y no otra cosa la que ordenará el tiempo. Sentarse y dejarse llevar.
Que yo oyera, sonaron tres móviles. Tres pequeñas interrupciones, casi insignificantes, pero suficientes para que durante unos segundos las voces prodigiosas de los cantantes tuvieran que compartir espacio con una melodía de notificación. Verdi feat. politono.
Al parecer, dos días después, en otra función de Aida en el Liceu, lo que sonó no fue un teléfono sino cientos a la vez: la ES-Alert de Protección Civil por las lluvias torrenciales que debían caer al día siguiente irrumpió en pleno momento culminante de la obra.
Cientos de personas descubrieron al mismo tiempo que no hay manera de escapar del todo. Puedes entrar en un teatro, apagar las luces, dejar el mundo fuera y entregarte a una música escrita hace más de un siglo, pero el presente........
