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Todas las canciones de amor

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14.02.2026

Benito Martínez Ocasio, Bad Bunny —el hombre del momento—, cerró su actuación en la Super Bowl con la misma contundente frase con que celebró su triplete en los Grammy: ¿”Fuera ICE”? No —aunque fuera ICE—: En las pantallas gigantes del Levi’s Stadium se mostraba un mapa de América sin fronteras y la frase: «The only thing more powerful than hate is love» (»Lo único más poderoso que el odio es el amor»).

Y aunque no existe evidencia empírica que respalde esa extendida afirmación, a veces hace falta creer para ver. Algo, algo tiene el amor que mueve el mundo y a quienes lo habitan. Y no es romanticismo. Es estadística. Es ciencia. Queridísimo lector, este San Valentín —le pille suelto o agarrado—, suba el volumen de la radio y vamos a bailar.

Más allá del hito histórico del primer Grammy a un Álbum del Año completamente en español, Bad Bunny también se corona como el artista más escuchado en Spotify en 2025 con cerca de 20.000 millones de reproducciones y también por colocar una canción completamente en español en el puesto número 1 del ranking de Apple Music en China, logrando que el país bata récords de matriculaciones en academias de español de ciudadanos deseosos de cantar “Debí tirar más fotos”.

Unas cifras de vértigo —y mucha pasta en juego— como para que no en vano hayan intrigado a académicos de distintos campos: psicología, sociología, antropología y —sí, es el mercado, amigo— marketing. ¿Qué hace que una canción se convierta en un hit?

Más allá del artista y de la maquinaria discográfica que tenga detrás, estudios como What Has America Been Singing About? —¿Sobre qué ha estando cantando Estados Unidos—encontraron que el amor —en sus múltiples formas— ha estado presente en cerca de un 70 % de las canciones más populares entre 1960 y 2010. Sin apenas variación en su lugar predominante, aunque sí comenzaron a compartir espacio las rimas con el sexo: del 18 % en los años 60 a cerca del 40 % en el siglo XXI, viajando de sutiles insinuaciones a referencias cada vez más explícitas.

En territorio patrio, un estudio de la Universidad de Málaga analizó 1.838 canciones número 1 de las listas de ‘Los 40 principales’ desde los inicios de la emisora en los años 60 hasta 2017. Como si el amor no tuviera fronteras encontró cifras muy parecidas: cerca del 72 % de las canciones son canciones de amor, aunque dentro de ese amplio embudo caben repertorios muy distintos: amor romántico, amor hedonista y —sí, también— amor tóxico. Según los investigadores, aunque el amor “bueno” domina con un 61,4 % de los temas, un nada desdeñable 9,5 % se adscribía al amor tóxico, con una tendencia creciente en la última década.

Una conclusión similar aporta la Universitat Oberta de Catalunya (UOC): de los 71 éxitos que encabezaron el ranking anual de la revista Billboard entre 1946 y 2016, el amor es el elemento central en 52, pero en torno al 67 % de esas canciones muestran metáforas de proximidad y posesión. Es decir: en muchos casos, el amor y el deseo de poseer se superponen.

Otra investigación liderada por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), analizó letras de más de 2.000 canciones entre 1960 y 2022 y concluyó que un 51 % de las letras contienen expresiones sexistas, perpetuando roles y estereotipos de género al ritmo de la música y validando la rancia idea de que cualquier acción —incluidas las dañinas u opresivas— puede justificarse en nombre del amor.

Y no, qué va. Pero tan extendido está que hasta quien más debería saber del tema, Spotify —en colaboración con el profesor de psicología cognitiva y neurociencia Jacob Jolij de la Universidad de Groningen— realizó su propio estudio para dar con la “fórmula de la canción de amor perfecta”. La conclusión fue la suma “letra sentimental + tempo lento + ritmo sincopado + notas agudas + progresión de acordes”. Y con estos datos en la calculadora, voilà, la ganadora resultó la versión de Adele del éxito de Bob Dylan Make You Feel My Love, destacando el ritmo, como un “latido cardíaco relajado”.

Pero como servidora tendrá dos pies izquierdos, pero es mujer y de letras, ya les digo yo cuánto rechina como “canción de amor perfecta” una que dice —literalmente— “Pasaría hambre, me magullaría, iría arrastrándome por la avenida. No, no hay nada que no haría para hacerte sentir mi amor.”

Que ya basta, “del que mueras por mí, del morirme contigo si te matas y el matarme contigo si te mueres”. Pero, en lo que los expertos pulen la fórmula para hallar la perfección en las canciones —y, quién sabe, quizá también en el amor propiamente dicho—, les dejo un consejo: a saber si es “lo único más poderoso que el odio”, pero si algo rechina, magulla o te expulsa...o es amor.

Y mientras tanto, se equivocó la paloma, se equivocaba, también falló Sergio Dalma: bailar pegados, lo mismito que bailar sueltos, ¡vaya que es bailar!

«Debí tirar más fotos de cuando te tuve, debí darte más besos y abrazos las veces que pude. Ojalá que los míos nunca se muden.» (Bad Bunny)

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