Una relación templada
La cumbre de Pekín entre Donald Trump y Xi Jinping ha dejado una tregua pragmática cuyo alcance real todavía está por medir. Más allá de los multimillonarios acuerdos de compra de aviones comerciales y productos agrícolas, el encuentro supone un reconocimiento tácito por ambas partes: la fase de confrontación abierta, marcada por la espiral arancelaria y el boicot tecnológico, desgasta a las dos economías sin arrojar un vencedor. A diferencia del antagonismo de bloques de la Guerra Fría, entramos de lleno en una era de “relación templada”, en la........
