Algunos poemas de Rafaela Chacón Nardi
Algunos poemas de Rafaela Chacón Nardi
Autor(es): Tania Chappi
BOHEMIA reproduce destacadas obras de esta excepcional mujer
Una mujer desde su isla canta
con una rosa de fuego
Poema a Cuba desde lejos
Pura, como las flores del coral más antiguo
o un espejo de conchas entre la arena virgen,
el transparente verde de tu raíz marina
crece y se mueve al aire
tranquilo del verano.
¿Qué manos invisibles,
qué dedos de agua y cielo
trenzan tu cabellera a la orilla del alba?
¿Quién da al temblor pequeño que crece
breve columna tenue de plata o de rocío?
Lentas llamas descienden
a quemar tus arenas donde se pierde el agua
y toda luz se quiebra.
Mar de tierra, peñasco que las olas dibujan,
tierra de las gaviotas.
desde una tibia música
como el rumor lejano de playas olvidadas.
en la alta luz herida
que entrega al alba el cobre
de tu color trigueño.
Olvido la distancia y sueño que te habito.
Me llegas en la llama
y en la flor y en el viento.
Mi corazón te ciñe de amor cada mañana,
patria de las espumas,
tierra pequeña y tibia.
Tú y la casa. Tú y las flores.
Tú y los libros desmandados
y los papeles volados
por revueltos corredores…
Tú y los limpios resplandores
del verano. Tú y la huida
de la soledad… Sin brida
se van los miedos mortales.
Tú y las cosas habituales
devolviéndome a la vida.
A la ruptura no siguió el olvido…
Me asaltas y alucinas cuando nace el crepúsculo.
Copia tu voz mi oído no sé por qué misterio.
Y percibo tu rostro desde estos manuscritos.
Me persigues. Me vences. Y a ti sigo enlazada.
Te haces sentir en música y silencio.
Soy tu último refugio. Soy tu plaza sitiada.
Cércame así. Sorpréndeme. Cíñeme así. Convénceme.
Que en este nuestro extraño paraíso
lucero y luna en lo íntimo seremos.
Y cuerpo y sombra y mar y acantilado.
Dulce morada es esta que me invento
calladamente azul. Azul y sola
en marinera tierra, caracola
para la fina música del viento.
Dulce morada es esta que presiento
terrenal y celeste. Playa y ola
que al aire transparenta y tornasola
su luz y ritmo en libre movimiento.
Los muros de alta espuma, los vidriados
espejos de agua y nácar recamados
y las ocultas puertas de agua viva…
y mucho olvido y lágrima cautiva.
Y mucho gozo y soledad salvada
en mi increíble azul, dulce morada.
Cuba, Cultura, Poesía, Rafaela Chacón Nardi
Comparte en redes sociales:
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Comentario * document.getElementById("comment").setAttribute( "id", "a5beefe8eb7cd60160fdd761384d2d37" );document.getElementById("bbbbc10ea0").setAttribute( "id", "comment" );
Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.
En la calle y… ¿sin llavín?
Equilibrios en la cuerda floja
Las cuitas de la bancarización
Cigüeña sin invitación
El parto de la previsión
El precio de la diversión
La impaciente búsqueda de la felicidad
Violencia social en Cuba: Entre la realidad y la idea
Rafaela Chacón Nardi: dos pasiones
Aleteos, travesuras y chascos de Cupido
Contáctenos
Síguenos en nuestras redes
Síguenos en nuestras redes
Avenida Independencia y San Pedro. Plaza. La Habana. Cuba. CP: 10691. E-mail: digital@bohemia.cu
Diseñado por Fabián Cobelo y Desarrollado por Raúl Sánchez
