El sismo y la desinformación
El 24 de junio de 2026, Venezuela experimentó uno de los eventos sísmicos más devastadores de su historia contemporánea. Dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, separados por apenas 39 segundos, sacudieron el centro-norte del país dejando un saldo preliminar de cientos de víctimas y daños estructurales sin precedentes
Sin embargo, minutos después del primer impacto, llegó una segunda sacudida igualmente destructiva, una ola de desinformación que amenazó con socavar los esfuerzos de rescate y sembrar el caos entre una población ya traumatizada.
Los sismos, clasificados como un inusual fenómeno de "doblete sísmico", tuvieron su epicentro en el estado Yaracuy, cerca de Yumare, aproximadamente a 200 kilómetros de Caracas
El primer movimiento de 7.2 fue seguido casi inmediatamente por uno de 7.5, generando una secuencia destructiva que se sintió hasta en la frontera con Brasil, a 1,700 kilómetros de la capital
"Han ido por su cuenta, han cogido su coche y han bajado a La Guaira", relataba Herme Palma desde Madrid, describiendo cómo su hermano emprendió la búsqueda de su familia tan pronto cesó el temblor, abandonando su vehículo y caminando los últimos tres kilómetros entre escombros
Ante la magnitud del desastre, mientras la ayuda oficial llegaba a las zonas más afectadas, los venezolanos no esperaron. En La Guaira, Catia La Mar y Caracas, los vecinos tomaron palas, picos y con sus propias manos comenzaron a remover........
