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"Les ofendides" o una izquierda sin rumbo ante el avance de la derecha

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21.04.2026

Resulta lamentable el rumbo que ha tomado la izquierda en los últimos años. Tras el colapso de la Unión Soviética y el derrumbe del bloque socialista de la Europa Oriental, los sectores anteriormente llamados "revolucionarios" parece que perdieron la brújula ideológica y, totalmente desorientados, apostaron por una vía seudo-cultural, dejando de lado las luchas de los trabajadores y los campesinos, contra la opresión de las élites burguesas.

Entonces, encontramos estos grupos supuestamente "antisistema", es decir, los llamados "woke" o "progres", que son básicamente "chicos bien" -sifrinos, diríamos en Venezuela- que le hacen el juego a los sectores más reaccionarios con sus estupideces risibles, tales como:

-Presuntas feministas -más bien misándricas o hembristas, haciendo coreografías y bailes ridículos en lugar de abogar por los derechos reales de las mujeres.

-Discusiones anti-científicas que hacen imposible definir a hombres o mujeres.

-El combate contra la institución familiar, mediante la hipersexualización de los niños desde edades tempranas o una supuesta "deconstrucción" del hombre, convirtiéndolo en un monigote sin ideas propias.

-Un ecologismo infantilizado, que tiene en una pequeña burguesa como Greta Thunberg a su principal "líder", que -tal y como lo expuso el mandatario ruso, Vladimir Putin- no piensa en el progreso de los países, ni en la necesidad del tercer mundo de industrializarse.

-El resurgimiento de un antisemitismo, disfrazado de antisionismo que, por consiguiente, ha hecho que la izquierda se sitúe del lado de quienes deberían ser sus enemigos naturales, los fundamentalistas islámicos, que son abiertamente retrógrados y odian a todos aquellos que consideran infieles, incluyendo ateos, crisitianos, musulmanes moderados e, incluso, a socialistas y comunistas.

Se trata de una izquierda que prefirió mirar hacia otro lado. Así, mientras sus dirigentes mantenían un estilo de vida acorde con la opulencia propia de magnates o reyes, las grandes masas se empobrecían, la brecha social se convertía en un abismo colosal y los derechos más elementales, se hacían polvo -en Venezuela conocemos muy bien esta realidad-.

Esta........

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