En AL, el futuro del trabajo también pasa por los cuidados, por Maria Villarreal
En AL, el futuro del trabajo también pasa por los cuidados, por Maria Villarreal
América Latina y el Caribe ha avanzado significativamente en la visibilización y el reconocimiento de la agenda de los cuidados. Lo que durante mucho tiempo permaneció relegado al ámbito privado comienza a ser reconocido como una cuestión central para la sostenibilidad de la vida, la igualdad de género, la justicia social y el desarrollo sostenible.
Sin embargo, el debate sobre los cuidados en la región adquiere una nueva dimensión ante el rápido envejecimiento de la población. Según un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el número de personas de 65 años o más que necesitan apoyo para realizar actividades cotidianas podrÃa triplicarse para el 2050. Este escenario plantea un desafÃo central: ¿quién cuidará en las próximas décadas y cómo se organizará ese trabajo?
Cuidar es sostener la vida
De acuerdo con la socióloga e investigadora Karina Batthyány, una de las principales especialistas en cuidados de la región, el cuidado puede entenderse como una relación de ayuda orientada al bienestar fÃsico, afectivo y emocional de niños, niñas, personas dependientes y, en un sentido más amplio, de todas las personas a lo largo del ciclo de vida.
El cuidado tiene, por tanto, varias dimensiones. Es material, porque implica actividades concretas como alimentar, higienizar, acompañar o asistir a otra persona. Es económico, porque esas tareas demandan tiempo y recursos y generan costos directos e indirectos. Y es también afectivo, porque se desarrolla a través de relaciones entre quienes cuidan y quienes reciben cuidados.
El cuidado tiene, por tanto, varias dimensiones. Es material, porque implica actividades concretas como alimentar, higienizar, acompañar o asistir a otra persona. Es económico, porque esas tareas demandan tiempo y recursos y generan costos directos e indirectos. Y es también afectivo, porque se desarrolla a través de relaciones entre quienes cuidan y quienes reciben cuidados.
Pero hay dos elementos fundamentales para comprender su alcance. En primer lugar, el cuidado es una relación de interdependencia. En segundo lugar, los papeles de quien cuida y de quien recibe cuidados no son permanentes. A lo largo de la vida, todas las personas cuidamos y somos cuidadas.
Desde esta perspectiva, pensar el cuidado permite superar la idea de que se........
