Fuero, esconderse detrás del cargo
Hoy vemos una creciente disputa por obtener una curul en los congresos locales y en el Congreso de la Unión. Pero ¿qué significa realmente buscar una diputación? ¿Se trata de representar a los ciudadanos, legislar, proponer iniciativas, construir acuerdos y fiscalizar los recursos públicos? ¿O, en algunos casos, se ha convertido también en una ruta para obtener protección cuando comienzan a aparecer cuestionamientos sobre el ejercicio de un cargo público?
No pretendo generalizar. Hay legisladoras y legisladores con preparación, experiencia y verdadera vocación de servicio. Pero también es imposible ignorar que hoy llegan a los congresos personas sin la preparación necesaria para asumir una responsabilidad legislativa y, en algunos casos, actores políticos que, después de ocupar posiciones de poder y quedar bajo señalamientos por posibles irregularidades, auditorías, investigaciones periodísticas o cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos, buscan rápidamente una diputación.
Análisis, contexto y hechos. Da clic y síguenos en Google Noticias
Entonces surge una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿quieren servir o buscan blindarse?
Durante años los congresos fueron concebidos como espacios para el debate parlamentario, el conocimiento, la representación ciudadana y la construcción de acuerdos. No se trata de idealizar el pasado: siempre han existido excepciones. Pero resulta difícil ignorar que hoy, con demasiada frecuencia, el nivel del debate está por debajo de lo que debería corresponder a un recinto legislativo.
El argumento es sustituido por la descalificación, la preparación por la estridencia y la deliberación........
