En el país de los tontos, no cabe un paisano más
Toni Bolaño pierde los papeles en el plató de Susanna Griso y queda como un tarado
Cuando escribo un artículo mido mucho las palabras que empleo; una vieja y sana costumbre adquirida, hace 33 años, en mis tiempos de columnista en la prensa de papel.
Es por ello que cuando critico algo, utilizo las palabras, ´en la mayoría de casos´, o, ´en muchos casos´. Sin embargo, y a pesar de ello, nunca falta quien me eche en cara, el típico y tópico: ´no se puede generalizar´. Lo que ya no sé es si quien intenta enmendarme la plana, es porque no ha leído más allá del título, o por falta de comprensión lectora; o por ambas a la vez, que también.
Lo cierto es que es un incordio tener que explicar lo que he escrito a personas que, en su mayoría, no se han molestado en leer el artículo entero o, peor aún, tan solo se han fijado en la imagen que lo acompaña; ´la estampita´.
Llegado a este punto, diré que, si quiero generalizar, generalizo a conciencia, por ejemplo, afirmando que todos los tontos -sin excepción- son tontos. Pero si escribo eso, siempre habrá algún tonto que saldrá diciendo que no está de acuerdo para nada con mi afirmación, ya que estoy generalizando.
Y hablando de ´idiotismos´, recuerdo cómo ´la sanchada´ de ´la Nueva Normalidad´, fue una gilipollez semántica, muy en línea con la fraseología monclovita del entonces gurú, Iván Redondo, y sus relatos, para contarnos que las cosas no eran lo que eran, sino lo que ´El Gran Hermano´, decía que eran, en sus homilías mitineras, al más puro estilo voceras de feria.
Y miren ustedes si esto es así, que tuvo que utilizar la vía del Decreto Ley, para........
