Algunas izquierdas y el síndrome del impostor
Digo izquierdas cuando debería decir derecha light en el mejor de los casos. Porque me estoy refiriendo al PSOE. Bueno, a según qué sectores de Izquierda Unida también. A Sumar, desde luego no, porque no existe.
Las presuntas izquierdas que han gobernado desde 1982 en España exhibieron desde el primer día un claro y triste complejo de inferioridad, eso que en según qué ámbitos se conoce como el síndrome del impostor. Desde entonces han gobernado más de 28 años y han desaprovechado una oportunidad tras otra de las muchas que han tenido para hacer borrón y cuenta nueva. El franquismo consiguió pertrecharse, no se cortó por lo sano y aquí lo tenemos a estas alturas, vivito y coleando, amenazando muy seriamente con destrozar las libertades y los tímidos avances laborales y sociales que, a pesar de todo, pudimos ir conquistando.
Decía Iñaki Gabilondo hace poco que durante los años 1983-85, con 202 diputados en el Congreso, inapelable mayoría absoluta de la que disfrutaron los socialistas en aquella primera legislatura tras el intento de golpe de Estado el 23F, se podían haber acometido cambios en profundidad que nunca se promovieron. Y es verdad, porque ni metieron mano en la Justicia, ni en la Policía, ni zanjaron las dinámicas económicas corruptas que caracterizaban las relaciones entre política y dinero (al contrario, las asumieron hasta el punto de que, a día de hoy, continúan más vigentes que nunca). No se tomaron nunca en serio el mapa mediático de........
