Ahí el Ágora: Simón, hijo de Jonás (I parte)
Opinión.- El discípulo y apóstol Pedro aprendió y se moldeó durante el ministerio terrenal del Maestro Jesús. Pedro de temperamento volátil y emocionalmente inestable, al inicio de su carrera y en el llamado hecho por el más grande de todos los tiempos (Cristo), vivió la metanoia que le permitió finalmente dirigir la iglesia primitiva.
Sobre el apóstol Pedro recayeron grandes responsabilidades, siendo al principio un pescador, ya la marca del amor de Dios lo blindada para luego hacer de él un luchador a favor de las almas. La intemperancia estaba a la orden del día por parte de Simón, hijo de Jonás, pero el diseño singular del cielo obraba siempre a su favor.
Muchas veces, por no tener la misma visión que tiene Jesús, no hacer misericordia ni calcar a la manera perfecta el amor de Dios, nuestras primeras acciones son al prejuicio y a la estigmatización. Muchas veces por no estar de acuerdo con los consejos dado por la biblia, muchos pierden la oportunidad de ver los cambios que hace el Señor en las personas que lo buscan genuinamente y de la manera más natural, como lo hacía Pedro.
“Y cuando........
