Albares y un gorrito de papel de aluminio
Albares y un gorrito de papel de aluminio
Una de las cosas más sorprendentes del sanchismo es su capacidad para degradar todo y a todos los que rodean al puto amo, como diría Puente.
Lo mejor que se puede decir del ministro Albares es que no tiene miedo al ridículo. También es cierto que esa característica es más apropiada para un payaso de circo que para un político, pero qué le vamos a hacer.
Políticamente, el responsable –es un decir– de la cartera de Exteriores es una nada con sifón a la que le han quitado el sifón, un ente con menos peso propio que el humo de un cigarrillo de chocolate, tan consistente como un soufflé de aire, tan independiente y capaz como el muñeco de un ventrílocuo. Aún así, hay que reconocer que este viernes su actuación ha sido........
