Pongamos que hablo de nuestro tiempo
La Unión Europea, conocida por ser una organización internacional concéntrica, creada sobre los cimientos de unos tiempos marcados por la guerra, vuelve a celebrar un año más, en su Pleno de Estrasburgo, el discurso sobre el estado de la Unión Europea (en la jerga, SOTEU, por sus siglas en inglés). Y aunque cada año asistimos atentos a la solemnidad de la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este ha sido distinto. El orden multilateral que concebíamos hasta ahora se desvanece rápidamente. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania sigue su curso, y en Europa los ataques híbridos siguen aumentando. Seguir convencidos de que Estados Unidos nos proporcionará el paraguas de seguridad ante cualquier circunstancia que comprometa nuestra integridad ya no es una certeza. Asimismo, China se consolida como potencia mundial, mientras se intensifica la inestabilidad en Oriente Próximo.
Por si no fuera suficiente, a nivel interno la situación no parece mostrarnos un escenario mejor. La crisis de Ceuta ha vuelto a poner la mirada de la Unión Europea sobre la contradicción entre sus proclamas declaradas y su verdadera realización. La Presidenta se comprometió a articular un “Mecanismo de Emergencia” como respuesta ante........
