La máquina falló: la golpeada campaña de Roy tras la consulta 2026
Roy Barreras sacó menos del 10 por ciento de los tres millones de votos que esperaba. Sus 257 mil votos le dieron una victoria pírrica en la consulta de la centroizquierda frente a Daniel Quintero. El exsenador quedó en una situación difícil de cara a la primera vuelta. “La quemada va a ser peor”, vaticina uno de los políticos tradicionales que lo apoyó.
Legalmente Barreras está obligado a llegar hasta el 31 de mayo, salvo que asuma los gastos del Estado por su consulta. Será un camino solitario, sin muchas de las casas políticas que lo apoyaron a medias, y de pelea con el petrismo.
Con su baja votación, Roy quedó disminuido en un eventual rol como capitalizador de sectores tradicionales para aterrizar en una campaña como la de Iván Cepeda, el candidato de la izquierda. Para la primera vuelta cada grupo político se moverá por su cuenta, sin esperar una intermediación de Roy con alguna campaña.
Roy le achacó la responsabilidad de los pobres resultados de la consulta al pedido de Petro de no votarla y, contra todo pronóstico, sigue siendo optimista con su campaña: “A mí no me sorprende el resultado que tuve porque esa ha sido mi vida, luchar contra todas las dificultades y ganar. Yo sé ganar elecciones”, insiste. Sin embargo, su campaña hasta ahora vuelve a mostrar las limitaciones cada vez más grandes que tienen las apuestas presidenciales con estructuras de política tradicional.
Menos votos que su lista: la Fuerza no transfirió
Roy Barreras sacó 257 mil votos, 139 mil menos que su lista al Senado, Frente Amplio Unitario, que ni siquiera logró el umbral. Es decir, sacó solo el 65% de sus votos. Esa era una coalición que integraba el partido de Roy, La Fuerza, y otros tres partidos.
Una de las explicaciones es que figuras importantes de la lista ni siquiera lo estaban apoyando. Es el caso del influencer Alejo Vergel, el más votado de la lista con 62 mil votos, que antes de las elecciones dijo abiertamente que no estaba con Roy.
La segunda más votada de la lista fue Milena Flórez, esposa del exsenador Musa Besaile (condenado por corrupción), pero si hubo algún endoso fue mínimo. Días antes de las elecciones Roy le dijo a La Silla que Flórez nunca le organizó un evento. Aún así, cargó con el peso de haber reclutado a la esposa de un político que desfalcó la salud.
En Córdoba Flórez sacó más votos que Roy: 32 mil frente a 10 mil. La baja votación es más llamativa porque otras casas políticas de Córdoba, como la del “el Ñoño” Elías, también estaban con Roy. Los 300 mil votos que vaticinó un importante político tradicional que estaba con Roy en Córdoba quedaron lejos.
Hay otros dos casos que muestran cómo ni la maquinaria de su propio partido logró aterrizar en su campaña. En Sucre fue elegido Alejandro de la Ossa a la Cámara, avalado por La Fuerza de Roy, con 78 mil votos. Ossa es un político aliado del rector de la Universidad de Sucre. Sin embargo, en ese departamento Roy solo sacó seis mil votos.
En el Magdalena se quemó en su aspiración a la Cámara Mario Sanjuanelo, aliado del clan Torres, que fue avalado por el partido de Roy. En todo caso, Sanjuanelo sacó 25 mil votos, mientras Roy solo ocho mil. Eso pese a que Roy tenía el apoyo de otros sectores, como el del exdiputado Rafael Noya, que aspiraba a ponerle 50 mil votos en el departamento.
“Los que menos aportaron fueron las listas porque estaban concentrados en su pedagogía de cómo marcar al Senado o a la Cámara”, dice Noya. “Mucha gente me decía, ‘Noya tú sabes lo que es pedir un tarjetón para que la gente se nos embolate. El que sepa votar sí le decimos, y el que no no lo metemos en este cuento’”, agrega el exdiputado.
Pero ni siquiera los más cercanos a Roy pudieron endosarle votos. En Nariño los más votados al Senado la lista fueron Ronald Tenorio, que le organizó un evento grande a Roy en su fortín Tumaco, y el exviceministro Gustavo García, que era la cabeza de lista al Senado del partido. En Nariño, la lista sacó 74 mil votos, en cambio Roy solo sacó 9 mil votos.
“Le hicimos una reunión muy grande a Roy, de casi 8 mil personas (…) hicimos un trabajo, pero el departamento es mucho más petrista. Aquí pegó mucho la palabra del presidente descalificando la consulta”, dice García sobre los resultados.
En todo caso, algo que puede ayudar a sostener la votación de Roy en primera vuelta es que los aspirantes de la consulta derrotados lo apoyen con fuerza. Especialmente Daniel Quintero, que sacó 227 mil votos, y con quien tuvo choques en la campaña. “Las diferencias entre Daniel y Roy están subsanadas”, dice Juan David Duque, excandidato al Senado y alfil de Quintero. La incógnita es qué tan fuerte se moverá el exalcalde de Medellín por Roy.
“Un caramelo difícil de vender”
Si Roy no pudo sacar más votos que su lista, los votos que le pusieron los aliados de otros partidos fueron pocos. Las maquinarias se estaban moviendo con su plata, por lo que la prioridad era asegurar sus credenciales al Congreso y no la consulta, y además no le veían fuerza a Roy luego de que Petro indicó que no votaría la consulta. Eso sumado a que, incluso con un compromiso alto, las maquinarias en presidenciales ya han fracasado.
Atlántico, donde a Roy le organizaron eventos cuatro casas políticas, es un vivo ejemplo de eso. A Roy lo estaban apoyando el clan Torres, el de Eduardo Pulgar y el de la representante Jezmi Barraza, todos con aspiraciones por el Partido Liberal. Y además, el senador José David Name, de La U. En el Senado, esas casas políticas sumaron 168 mil votos en Atlántico. En cambio, Roy solo sacó 16 mil votos en el departamento.
Que el endoso fue minúsculo queda aún más en evidencia si se suman las votaciones totales de Yesid Pulgar y Camilo Torres Villalba, al Senado, llegan a 268 mil votos. Eso es más que la votación total de Roy.
En Valle del Cauca, uno de los departamentos donde mayor expectativa había porque Roy inició su carrera allí y tiene aliados, también estuvo lejos de la meta. El representante saliente de La U Jorge Eliecer Tamayo, del grupo de la gobernadora Dilian Toro, dijo que la expectativa de votos era de 300 mil. Pero Roy solo llegó a 34 mil. Aún así fue el departamento donde más votos sacó, solo superado por Bogotá.
En el departamento tenía el apoyo de Tamayo y de la estructura del exgobernador Juan Carlos Abadía, condenado por corrupción. De hecho, el candidato del grupo de Abadía, Álvaro Monedero, sacó casi siete mil votos más que Roy en el Valle.
“Fue un caramelo muy difícil de vender”, dice un político tradicional que apoyó a Roy, que asegura que en zonas muy petristas era mejor no mencionar al candidato por el pedido de Petro de no votar la consulta.
La campaña de Roy de cara a la consulta tuvo dos enfoques. Por un lado, se presentaba como el candidato capaz de unir a todo el país, que evitaba la polarización de derecha e izquierda, y que podía implementar las políticas progresistas. Por el otro lado, se reunía con caciques tradicionales, la mayoría aliados del gobierno, que le organizaban reuniones con sus bases.
Por eso hoy no es claro cuáles son votos de opinión y cuáles de maquinarias. El lío para Roy es que muchas de las casas políticas que lo apoyaron en la consulta, se irían para otras campañas en primera vuelta, si es que se mueven.
“Roy está en el peor de los mundos. Cepeda no lo quiere, con Petro está peleando, y a la derecha tampoco puede llegar. La quemada en primera vuelta va a ser peor. Le va a tocar irse a estudiar cuatro años”, vaticina uno de los políticos tradicionales que lo apoyó.
Roy y Cepeda han tenido buenas relaciones desde el proceso de paz, pero hoy la distancia entre las campañas parece gigante. “Si alguien tiene que levantar el teléfono es Cepeda, pero no lo va a hacer, no creo que lo haga. No es un buen candidato para ganar en segunda vuelta”, dice Xavier Vendrell, el asesor catalán de la campaña de Roy.
Pero además, la baja votación le dificulta a Roy ser un capitalizador de sectores tradicionales para sumarse a otra candidatura, pues cada estructura va a querer llegar por su cuenta a las otras campañas. El senador de La U José David Name, que se quemó con 68 mil votos, ya anunció su apoyo a Paloma Valencia. El senador Antonio Correa, también de La U, está más cerca de Iván Cepeda.
Pero incluso a los que estaban en su partido. Emiro Arias, uno de los impulsores de Roy en Santander, le dijo a La Silla que están evaluando el escenario para tomar una decisión de cara a primera vuelta. Arias estuvo en la campaña a la Cámara de Aleida Noguera, que sacó 28 mil votos en el partido de Roy,
“Necesitamos articularnos con una fuerza política nacional que tenga escenarios de poder, porque Santander está sufriendo el olvido y el abandono de los gobiernos. Especialmente en el tema de vías”, dice Arias. Es decir, entre líneas, deja ver que es poco probable que se mantengan con Roy en primera vuelta. No será el único.
