Y ahora el caso Zapatero...
España corre el riesgo de convertirse en un Estado poco fiable proclive a la inestabilidad y a generar una irreparable crisis sistémica de desconfianza social en la política. Ya no solo por la carga de corrupción sanchista, sino porque el poder trata de inmovilizar los resortes que garantizan la calidad y transparencia democráticas a base de populismo, mentiras, polarización y okupación institucional. Hablo de la interferencia en la separación de poderes a la que el Supremo y algunos jueces se resisten, del uso de la Fiscalía y la Abogacía del Estado en beneficio familiar y de la desigualdad territorial y social generada por los favoritismos y concesiones a los socios prioritarios del sanchismo tales como la fiscalidad singular a cambio de Presupuestos para Cataluña, Presupuestos de los que carece España por tercer año consecutivo. Un país donde las derrotas electorales históricas se esconden, entiéndase Andalucía, donde se imputa por primera vez a un expresidente del Gobierno como el socialista Zapatero y donde la Agencia Tributaria sufre reprimendas como la ocasionada por Shakira... se convierte automáticamente en una nación sin credibilidad que genera desafección ciudadana.
Vivimos en una nación en la que gobierna de espaldas al Parlamento un presidente que perdió las elecciones........
