¿Existir…o Ser…?
En un parpadeo de la eternidad, el Ser engendró la Existencia, pero se otorgó el derecho a guardar en su alforja la bondad de dar, a la naturaleza humana, un sitio noble en algún pliegue de la inmortalidad.
La Existencia es frágil y contingente (si no se da, nada cambia) y termina con la muerte, en cambio el Ser tiene dos opciones: la casa de Dios, para nosotros los creyentes, o la reencarnación, hasta purificarse e ir al........
