Gerardo Vargas es la llave de los negocios asturianos en México: algunas claves para hacer las Américas en el siglo XXI
Gerardo Vargas es la llave de los negocios asturianos en México: algunas claves para hacer las Américas en el siglo XXI
Hijo de asturianos, desde hace casi dos décadas propicia, como agente de Asturex, la expansión de los empresarios de la región que quieren abrir mercado en un país «que es la 15.ª economía del mundo»
Gerardo Vargas García.
Podría decirse que Gerardo Vargas García, de 55 años, es la llave que abre la puerta de los nuevos negocios asturianos en México. Desde hace más de dos décadas, este emprendedor que trabaja como promotor de negocios vinculado a Asturex –la entidad pública asturiana para el impulso de la exportación-, se dedica a facilitar el contacto con empresas mexicanas a los empresarios de Asturias que quieren abrir mercado en el país azteca. Vargas no sólo tiene una buena agenda de contactos, también hay algo más que lo capacita para la labor que hace: es hijo de emigrantes asturianos en México. Entiende el sentir de las dos orillas.
Porque para hacer un buen trato no sólo tienen que cuadrar los números, las personas también tienen que encajar. «Unas de las claves para vender en México es la paciencia. Lamentablemente, aquí no sabemos decir no. Por eso, muchas empresas y muchas misiones comerciales vuelven a España pensando que van con el maletero lleno de pedidos. Y es muy probable que no sea así. Porque el espíritu mexicano lo ve así, se dice: esta persona viene de muy lejos y no quiero importunarlo, no quiero hacerle el feo de rechazarlo, así que mejor le hablo bonito, que se vuelva encantado y ya después veremos».
Gerardo Vargas subraya, a renglón seguido, que lo importante comienza precisamente después del primer encuentro: «Después de venir por primera vez, y ese es el punto fino, hay que insistir y hay que volver, volver y volver. Porque la gente en México hace negocios con alguien al que vea cercano». Ese proceso, añade este promotor de negocios vinculado a Asturex, ralentiza las cosas, «pero también tiene un lado muy positivo. Es decir, que cuando logras entrar a hacer un acuerdo con esa empresa, será complicado o tardará mucho en romperse. Tendrías que hacer una muy gorda. Y aún así, el que venga detrás tuyo también va a pasar por ese mismo proceso, también va a tener que pasar por esa curva de aprendizaje».
Gerardo es asturiano por parte de madre y de padre. «Aunque los apellidos,........
