Me opongo, luego existo
Me opongo, luego existo
Los simpatizantes de los partidos reaccionan igual que muchos de nosotros, al rechazar o aborrecer, incluso, antes de saborear un plato, ponderar en profundidad un negocio o evaluar más allá del título
Escribe: Alfredo Coronel Zegarra
“Seguro, vas a decir que te disgusta”, me reclamó una amiga que conoce bien que, en general, reacciono a priori, sin mayor análisis, desestimando, negando u obstruyendo, lo que me den a probar, sometan a mi consideración o solicite mi apoyo. Escepticismo que he fracasado en manejar.
Algo similar parece suceder cuando, luego del sufragio, los perdedores se autodesignan “opositores”. Y cabe preguntarnos ¿a qué se oponen? O mejor ¿a quién lo hacen? ¿No son acaso otros compatriotas los que por mayoría aprobaron la alternativa ganadora? “Claro, ¿y los........
