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La causa fundamental de los incendios forestales

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07.08.2026

Cada verano volvemos a rasgarnos las vestiduras mientras el planeta arde. No es ya un incendio con nombre y lugar: es la faz entera de la Tierra la que humea. En Alemania el calor derritió las juntas de las vías del tren; en una sola semana de junio, la ola de calor --que no es sino el cambio climático global-- mató a diez mil personas en Europa.

Y sin embargo seguimos mirando el humo y no el fuego que lo enciende. Porque el bosque no arde solamente por accidente ni por maldad de nadie: arde como consecuencia de un sistema que solo sabe crecer, y que deja tras de sí la ceniza y el suelo raso donde, si acaso, levantar lo que nunca hizo falta. De ahí viene la sinrazón: un productivismo-consumismo insaciable que fabrica el Cambio Climático que luego pretendemos apagar con mangueras. Y ninguna manguera alcanza allí donde no se ha tocado la causa.

Otro verano más nos lamentamos y nos rasgamos las vestiduras fútilmente a causa de los incendios forestales. Y cada año el problema es más intenso y extenso. Este año no se ha limitado a algún incendio localizado, es el globo terráqueo el que está en llamas. Miles de incendios forestales se propagan por toda la faz de la Tierra. Nuestra prensa suele centrarse solo en los de España, que sí son terribles, pero no son los peores.

En el resto de Europa, en la ciudad alemana de Leipzig, se han llegado a derretir algunas juntas de las vías del tren, y en varias autopistas se han dilatado y encorvado las placas de hormigón, formando escalones de cerca de un palmo. En Francia han tenido que desconectar varias centrales nucleares a causa del calor. Y solo la ola de calor (que en realidad es el cambio climático global) producida entre los días 22 y 28 de junio de 2026 en Europa (Alemania, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza y Luxemburgo) dejó 10.000 muertes por golpe de calor. Además, en las últimas jornadas de ese mismo mes, en Turquía se llegó a registrar una máxima de más de 50 ºC.

Ya está investigado que las olas de calor (que, insisto, son el cambio climático global) aumentan exponencialmente el riesgo de incendios. Pero además está comprobado que más........

© La Haine