Cómo Israel planeó el genocidio de Gaza desde hace décadas
En octubre de 2023, el régimen israelí encontró una excusa para revivir una vieja historia de matanzas y expulsiones. Las principales diferencias esta vez han sido la magnitud y la duración.
La verdad sale a la luz poco a poco: el genocidio israelí en Gaza fue planeado hace décadas.
Escucha los testimonios de cuatro soldados israelíes que sirvieron en Gaza.
Soldado 1: "Las vidas humanas no importaban. Podías matar, no había ley. Nadie te decía nada. Pero no es una buena sensación. Principalmente, te arrebata la humanidad."
Soldado 2: "Al principio no estaba dispuesto a ejecutar a árabes que no se resistían [es decir, civiles]. Luego llegamos a la conclusión de que teníamos que matarlos. Pasamos por el proceso de dejar de verlos como seres humanos".
Soldado 3: "Capturamos a los tipos, los alineamos y los eliminamos. En retrospectiva, parece un asesinato".
Soldado 4: "Recorríamos los campos de refugiados en Gaza y llevábamos a cabo purgas... Cada soldado que estaba allí creaba un 'campo de concentración', y no dudaban en matar a la gente que causaba el más mínimo disturbio."
No, estos testimonios no son nuevos. Los denunciantes no estuvieron en Gaza durante el genocidio que allí se está produciendo. Estos relatos tienen casi 60 años y fueron publicados la semana pasada por el periódico israelí Haaretz bajo el titular «Las órdenes eran de matar».
Los soldados israelíes entrevistados poco después de la guerra de 1967, a menudo conocida como la Guerra de los Seis Días, no solo confesaron que ellos y otros cometían crímenes de guerra de forma habitual, sino que también señalaron que lo hacían bajo las órdenes de sus comandantes.
Los relatos fueron recopilados en un libro, El séptimo día: Soldados hablan sobre la guerra de los seis días, de Avraham Shapira, aunque muchos testimonios no fueron incluidos porque eran demasiado impactantes.
Nada de esto debería considerarse simplemente de interés histórico. Estos relatos son un vívido recordatorio de que lo que el régimen de Netanyahu ha estado haciendo durante su actual y casi trienal destrucción de Gaza --arrasando todas las casas, hospitales, escuelas, universidades, panaderías y oficinas gubernamentales; asesinando a decenas de miles, o más probablemente cientos de miles de civiles palestinos; y bloqueando la ayuda y dejando morir de hambre a la población-- forma parte de un patrón de conducta militar israelí que se remonta a décadas atrás.
Nada comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando HAMAS estalló durante un solo día el «campo de concentración» de Gaza, la difícil situación de los palestinos de Gaza ya fue denunciada hace 59 años por el Soldado 4.
Más bien Israel encontró ese día la perfecta excusa para revivir una vieja historia, la de masacrar y expulsar palestinos durante décadas. La principal diferencia esta vez radica simplemente en la magnitud y la duración.
Washington y otras capitales occidentales le han dado a Israel el tiempo y el espacio necesarios para completar en Gaza lo que antes solo había logrado parcialmente. Las potentes armas de destrucción masiva de Israel, gracias a las modernas municiones suministradas por EEUU, le han permitido materializar lo que antes era solo un sueño: borrar Gaza del mapa.
Los soldados que denunciaron los hechos en 1967 admitieron que su trabajo no consistía en «combatir al enemigo» ni en «erradicar a los terroristas», como ahora lo denominan los líderes israelíes. Su trabajo consistía en matar y aterrorizar a civiles palestinos bajo el pretexto de la guerra.
Pocos soldados dudaban en explicar por qué cometían atrocidades. Su tarea era crear un régimen de terror, que incluye los esfuerzos del ejército de Israel para expulsar al mayor número posible de palestinos de los últimos territorios que quedaban de la patria palestina, los territorios capturados por el ejército israelí en 1967 y posteriormente ocupados ilegalmente.
Esto se consideró una nueva oportunidad para completar la campaña de limpieza étnica iniciada por las milicias sionistas en 1947 y 1948, cuando las autoridades del Mandato Británico se retiraron de Palestina. Al finalizar dicha campaña, cerca del 80% de los palestinos habían sido expulsados de sus hogares dentro de las fronteras del recién declarado Estado judío.
Muchos acabaron en campos de refugiados en estados vecinos como Líbano y Siria. Pero algunos huyeron a los reductos supervivientes de la Palestina histórica en Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza: el 22 por ciento de su tierra natal que Jordania y Egipto protegieron de nuevos avances israelíes en 1948.
La guerra de 1967 fue vista por los dirigentes israelíes como una segunda oportunidad: una ocasión para apoderarse y colonizar toda la Palestina histórica mediante la ocupación militar y el establecimiento de asentamientos de milicias judías, y para ampliar la operación de limpieza étnica con el fin de expulsar a los habitantes nativos de la Palestina histórica.
Semanas después de que Israel se apoderara de los territorios palestinos, el entonces primer ministro, Levi Eshkol, le indicó a su gabinete dónde debían comenzar las expulsiones. «Nos interesa desalojar primero Gaza», dijo. Ante las presiones internacionales, dejó claro que la limpieza étnica de Gaza debía llevarse a cabo de forma encubierta para no llamar la atención. Propuso que los palestinos podrían ser expulsados de Gaza «precisamente por la asfixia y el encarcelamiento» que Israel les imponía allí. Se anticipó al bloqueo israelí de Gaza, iniciado en 2007 durante 16 años.
Sugirió que el programa de limpieza étnica podría acelerarse privando a la población de elementos esenciales como el agua. «Quizás si no les damos........
