El otoño del patriarca
Antonio Civantos
08/10/2026 Actualizado a las 05:50h.Ahora que el patriarca se encuentra en la flor de su barbarie, quién lo iba a decir, se asoma al atril y convoca elecciones. Hasta ... el momento, ninguna de sus más voraces infamias le había torcido la conciencia hasta tal extremo.
Un tipo frío, metálico, que ni siquiera pestañeó cuando dejó a su amigo Ábalos a los pies de los caballos, y a sus meretrices, pobrecillas, a la intemperie de los áticos. También durmió a pierna suelta cuando mandó a un par de ángeles custodios, como si fuera el general Rodrigo de Aguilar, para que bendijeran la honradez y la dignidad de la señora Biedma. Todo sea por la familia.
Lo mismo ocurrió cuando envió a sus mosqueteros para que el juez Peinado sintiera en su toga el filo de los cuchillos largos. Y es que el corazón se le desmigaja de rabia, aturdido por la soberbia, al ver a su señora entre las puñetas judiciales del Estado de........
