Ni sombra, ni rastro
¿Por qué alguien puede no querer dejar ningún rastro ni ninguna sombra en el mundo? ¿Por qué para cumplir ese deseo alucinado, ese alguien mata a tiros a su esposa y a sus seis hijos, la huella natural y biológicamente fidedigna de su paso por la vida?¿ Por qué para borrar su rastro de la faz de la tierra, quema su casa luego con todos los cuerpos adentro, incluido el suyo, abatido por mano propia? Nadie, creo, puede responder a esta pregunta, ni siquiera los psiquiatras. Ernesto Cardenal en su oración por Marylin Monroe escribió: “…Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes/ Para la tristeza de no ser santos /se le recomendó el Psicoanálisis.” Kristopher y Amanda........
