Expoalimentaria no defraudó
Bastaba caminar unos metros por Expoalimentaria para cambiar de escala. En un espacio se hablaba de una inversión portuaria superior a US$ 570 millones; en otro, una emprendedora explicaba cómo su familia transforma el cacao de Jaén en chocolate. Más allá, productores ofrecían quesos artesanales mientras exportadores discutían cómo colocar frutas peruanas en mercados cada vez más exigentes. El grande y el chico estuvieron allí. Y esa convivencia fue probablemente una de las mejores imágenes que dejó la feria. Expoalimentaria no defraudó porque mostró algo que a veces perdemos de vista cuando hablamos de agroexportación: detrás de los miles de millones de dólares exportados existe una cadena formada por actores de tamaños y realidades muy diferentes. Está la empresa que necesita un nuevo muelle para mover más contenedores, pero también el........
