Un asesino pasea por la calle
MADRID 11 Sep. (OTR/PRESS) -
Recuerdo perfectamente aquél día. Era una mañana de un 11 de diciembre -todavía no había salido el sol- y el programa de radio transcurría con sus habituales secciones. De repente, llamaron desde Zaragoza: un coche bomba había estallado frente a una casa cuartel de la Guardia Civil. Los detalles eran espeluznantes: se hablaba de trozos de cuna, muñecas rotas... y sangre de niños.
Iñaki Gabilondo me miró. No necesitaba hablarme. Me desprendí de los auriculares, salí del estudio y me fui a la redacción para sentarme frente a la máquina de escribir. Al cabo de un rato, volví con un par de folios........
