Explicar miserias
Una vez al año vuelvo a mirar la mejor película que se ha hecho nunca en España, y que fue dirigida por un valenciano, rodada en Manresa y con un protagonista catalán. Hablo naturalmente de Plácido (1959), de Luis García Berlanga. El personaje del título tiene que intentar pagar una letra antes de que se acabe la Nochebuena, y así evitar que le embarguen el motocarro que usa para trabajar; y lo tiene que conseguir mientras las clases medias de la ciudad participan en la campaña "Sienta un pobre a la mesa" patrocinada por una marca de cacerolas.
Plácido es un retrato feroz de la miseria moral que lo mancha todo cuando vives en un régimen autoritario —en este caso el nacionalcatolicismo—, y de cómo la hipocresía, la mezquindad y el egoísmo pasan a ser los ejes del funcionamiento social. Al cabo de cuatro años Berlanga estrenó El verdugo, en la que muestra cómo esta putrefacción burocrática se ensaña sobre un individuo hasta obligarlo a renunciar a las convicciones más profundas. Por si me lee........
