Resistimos y avanzamos
América Latina abunda en historias de democracias interrumpidas, golpes de Estado, economías colapsadas y generaciones desperdiciadas. Por eso el caso colombiano merece una mirada equilibrada y menos atrapada en el pesimismo.
No somos una nación perfecta. Hemos sufrido violencia política, narcotráfico, terrorismo, corrupción, desigualdad y profundas fracturas sociales. Sin embargo, durante los últimos treinta años logramos algo extraordinario: avanzar y modernizarnos sin renunciar a la continuidad democrática, pese a una de las violencias internas más prolongadas del mundo.
La combinación de institucionalidad y transformación económica mejoró las condiciones de vida de millones de compatriotas, haciendo de Colombia una experiencia singular en América Latina. Mientras la región atravesaba largos períodos de autoritarismo, Colombia preservó elecciones regulares, funcionamiento del Congreso, independencia judicial, prensa libre, actividad empresarial privada, generación de empleos y crecimiento de la clase media.
Fue sorprendente nuestra capacidad de resistir simultáneamente guerrillas,........
