El arte de preguntar
Las preguntas que nos planteamos a lo largo de la vida pueden ampliar o reducir nuestro conocimiento y nuestras experiencias. He ahí su importancia. Si Albert Einstein no hubiera tenido la costumbre de realizar sus famosos ‘experimentos mentales’ y de dejarse llevar por la curiosidad y la imaginación para formular preguntas como ¿qué vería si estuviera viajando en un rayo de luz?, no habría desarrollado la teoría especial de la relatividad, con la que revolucionó la física y cambió nuestro entendimiento de la realidad en 1905, al plantear el espacio y el tiempo como relativos al observador y no como absolutos.
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Las buenas preguntas son invitaciones a reflexionar, a considerar otros puntos de vista y a emprender profundas investigaciones para poder responderlas. Por ello, con frecuencia nos toca tener paciencia y, ante la falta de respuestas, darles vueltas a las preguntas una y otra vez hasta que poco a poco vamos encontrando soluciones, como recomienda el poeta Rainer Maria Rilke en su famoso libro........
