La oscura realidad de las terapias de conversión LGTBI en la actualidad: "No hay ningún control"
Hablar de terapias de conversión LGTBIQ puede transportarnos a una época en blanco y negro, e incluso ya medio a color con el inicio de la democracia. Seguro que a todo el que lea este artículo se le vienen imágenes de libros, series o películas en las que el ‘paciente’ sufre descargas eléctricas o es obligado a ver imágenes sexualizadas.
Sin embargo, no es contra la prohibición de esto contra lo que votaron el Partido Popular y Vox (el PP se abstuvo) la semana pasada en el Congreso de los Diputados. No así exactamente. Las terapias de conversión han pasado a ser una lacra que se lleva a cabo de forma mucho más sutil y que la ONU sitúa en tres frentes de “acompañamiento”: emocional, espiritual o psicológico.
ElPlural.com ha hablado con el psicólogo sanitario y sexólogo Roberto Sanz para que arroje un poco más de luz a esta cuestión, desde ahora penada con hasta dos años de prisión. Si bien reconoce que no ha conocido en sus grupos de trabajo a ninguna víctima de estas ‘terapias’ y que no dispone de toda la información que le gustaría, da algunos apuntes interesantes de la línea en la que puede ir estas actuaciones, así como de los problemas devenidos de ellas.
“Una vez que entras en la consulta privada, no hay ningún........
