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La segunda carrera a la Luna arranca sin el fervor de los 60 y con el caos de Trump y sus guerras

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01.04.2026

Contexto geopolítico de Artemis

La segunda carrera a la Luna arranca sin el fervor de los 60 y con el caos de Trump y sus guerras

La falta de entusiasmo social por el despegue del programa Artemis se explica porque ahora, a diferencia de lo que ocurrió en los sesenta, el programa espacial arranca en un contexto geopolítico más complejo y marcado por muchas crisis simultáneas

Lanzamiento de Artemis II a la Luna, hoy en directo: hora del despegue y última hora de los astronautas y la misión espacial de la NASA

El presidente Kennedy durante su histórico discurso en Texas, en 1961, en el que anunció sus planes para enviar humanos a la Luna. / JFK Library / NASA

Dicen las malas lenguas que el 4 de octubre del 1957 alguien irrumpió en un despacho de la Casa Blanca y anunció a gritos que la Unión Soviética había lanzado un objeto esférico que estaba dando vueltas al planeta mientras emitía un pitido constante. La noticia horrorizó al entonces presidente Eisenhower quien, en plena Guerra Fría, temía que aquello pudiera ser un ataque soviético. Pero la realidad es que, según se descubrió más adelante, ese enigmático aparato era el satélite ruso Sputnik, el primer objeto artificial jamás lanzado al espacio.

El susto causado por ese lanzamiento abocó a Estados Unidos y a Rusia a una feroz competición para ver quién tenía más capacidades técnicas, económicas, industriales (y militares) para conquistar la frontera espacial. Mucho se ha hablado de cómo la Guerra Fría impulsó la primera carrera a la Luna. Pero ahora, medio siglo más tarde, mientras asistimos al despegue de Artemis, todo apunta a que el arranque de la segunda gran carrera espacial arranca en un contexto aún más complicado y marcado, sobre todo, por el caótico e imprevisible huracán Trump y su lucha frente a China.

Como decía Carl Sagan, hay que conocer el pasado para entender el presente. Sobre todo en el caso de historias que se repiten como es el caso de la carrera espacial. En la década de los sesenta, en los albores de los programas espaciales, Washington y Moscú se enzarzaron en una competencia científica y tecnológica para intentar demostrar su "superioridad" y, de forma sibilina, demostrar que su complejo industrial y potencia militar era superior a la de sus contrincantes. En 1958, tan solo unos meses después de que Rusia lanzara su primer satélite al espacio, Estados Unidos fundó la NASA. Después, en 1961, cuando se supo que los soviéticos habían enviado un hombre al espacio, Yuri........

© El Periódico (ES)