Desde el abismo
Opinión | el cuerpo en guerra
Emily Dickinson escribió en una de sus cartas a Martha Gilbert Smith en 1884: «Tratar de hablar de lo que ha sido sería imposible. El abismo no tiene biógrafo».
Cómo se experimenta el abismo lo he probado en mi propia carne, pero me resulta imposible (al menos a mí, al menos ahora) intentar trasladar a palabras cómo es estar en el ojo del huracán y ver cómo tu realidad conocida es arrasada junto a tu propia existencia. A fin de cuentas, ¿cómo se describe el abismo?
En el abismo no hay lugar para sustitutos: simplemente acontece el fin del mundo. Además, ¿qué es eso de sustitutos? ¿Acaso cada criatura viva no es única e irremplazable? De hecho, no sólo era única la criatura que te acompañaba, sino también la unión de esa criatura y tú. El abismo no sólo acontece por la pérdida de esa criatura, sino por la muerte de la persona que eras estando con ella, por la desaparición de ese combo que creías irrompible, por la «y».
De repente, eres lanzada sola al universo con........
