La tendencia de los bandos: ¿Sabadell o BBVA?
Álex Sàlmon
Periodista
Periodista
Periodista. Director del suplemento 'Abril' de Prensa Ibérica. Miembro del Comité Editorial de EL PERIÓDICO
El Sabadell regresará a Catalunya más de 7 años después y en plena opa de BBVA / TONI ALBIR / EFE / VÍDEO: EFE
El problema es que estamos en un tiempo en el que hay que tomar partido y de forma extrema. O con unos o con otros. Y el sentido común, a tomar viento. El listado de temas que obligan a tomar partido es infinito. Un ejemplo fue el apagón. O estás con las renovables o cercano a las nucleares. No hay opción. Otro ejemplo fue la muerte del Papa. O el Vaticano será controlado por el Opus o eres seguidor de la teología de la liberación. Los polos opuestos marcan los relatos. Así, si consideras que la opa del BBVA sobre Banc Sabadell tirará adelante eres un mal catalán. Sin embargo, si piensas que estaría bien que el Sabadell siguiera siendo de Sabadell, casi eres un ‘indepe’ o nacionalista. Y así vamos mal. Muy mal.
La opa hostil tiene un punto negativo: su larga duración. Los equipos de uno y otro banco están ya hasta la coronilla y cuanto más tiempo pasa más se enconan las posiciones. Esta situación es difícil de subsanar por temas de poder. El Sabadell es mucho Sabadell y Josep Oliu, también. Cuestión de pundonor o de honorabilidad. Pero, para entender todo eso, hay que estudiar la historia bancaria de Catalunya y el resumen no sería muy halagador. Puede que solo la biografía de la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros se salve con buena nota, pero habría que retrotraerse a Francesc de Moragas, y tampoco es eso.
Por mucho que queramos entender la operación desde un punto de vista político aquí solo hay economía y negocio. Es la política quien mantiene las derivadas interesadas, y estas son muchas. Y con contradicciones. Por ejemplo, la opa no le gusta a Junts y quiere que no salga adelante, pero todavía recuerda cómo la dirección del banco decidió trasladar la entidad fuera de Catalunya al observar, en los días de la consulta ,como mucho accionariado se llevaba el capital a otros fondos. La maquinaria comunicativa independentista intentó explicar que habían existido llamadas del Rey, pero ni fue cierto, ni hacía falta. El dinero es cobarde.
No es el único caso. Es evidente que la operación de vuelta del banco a Catalunya ha beneficiado la imagen del president Illa. Su posición es de agradecimiento ante la vuelta del banco y evidenciar que las cosas están más tranquilas. Tampoco le apasiona a Pedro Sánchez ponerse en contra a la dirección del BBVA, aunque lo haga.
Pero todo es más sencillo, a pesar del empeño de polarizar cualquier situación lógica. Serán los accionistas del Banc Sabadell los que decidan qué opción consideran más rentable a sus intereses. Los movimientos de los últimos días ya explican cosas.
Tal y cómo describió este periódico hace bastante, la entidad del Vallès busca salidas antes de ser engullidos por el BBVA. Las reuniones discretas con otros bancos, estilo Abanca, Unicaja, Bankinter o entidades extranjeras, se han producido. De igual forma, se están buscando compradores de acciones que fortalezcan la masa crítica con la opa. Pero es que el pequeño inversor es mayoritario y este decidirá por quien le dé más réditos y ahora todo apunta a que será intercambiar acciones con el BBVA. El resto son flores.
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