MF: Este ‘líder’ está triste
Cuando el empresario Ovidio Peláez resolvió invertir alta suma de dinero construyendo un hotel de lujo en zona de la ciudad que yo consideré impropia para un establecimiento de las características de lo que se denominó Hotel Petecuy, situado en la calle 15 con carrera 10 de esta ciudad, Peláez insistió en su empeño.
En la etapa de construcción fui varias veces a conocer el proyectado hotel y, cuando se inauguró, contrató a Leo Marini, el argentino que no tuvo rival como cantante de boleros. Al piano estaba un hombre joven, Mario Fernando Prado López, que con el correr de los años llegaría a ser uno de mis más queridos amigos.
La amistad que se formó entre Sirirí, nombre del ave con el que firmaba sus columnas tanto en El País como en El Espectador, y este servidor, jamás tuvo ocaso en los más de 50 años que transcurrieron desde que escuché los acordes de........
