El espejo de Hungría
Viktor Orbán es quizá la mejor demostración de cómo una democracia puede deformarse sin desaparecer. No ocurre de un día para otro, ni mediante un golpe abrupto, sino a través de una lenta transformación en la que el diálogo se sustituye por la imposición y el pluralismo por una narrativa única.
Tras la caída del bloque soviético, Orbán emergió como un líder liberal, defensor de la integración europea y de la salida de las tropas soviéticas. Pero con el tiempo —y, sobre todo, con el poder— su proyecto mutó. En 2011 impulsó una nueva Constitución, reformó el sistema........
