Artemis II: renacer del vigía cósmico
La humanidad ha habitado el último siglo maravillada por su propia capacidad de trascender los límites atmosféricos. El 20 de julio de 1969, cuando 650 millones de personas presenciaron a Neil Armstrong proclamando: “un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad", la Luna dejó de ser un faro poético para convertirse en un territorio alcanzable. Sin embargo, tras las misiones Apolo (11 al 17) y el dramático incidente del Apolo 13, el programa fue clausurado en 1972. Las razones no fueron científicas, sino estructurales: el programa Apolo llegó a consumir cerca del 4.5% del presupuesto federal estadounidense, no del PIB, en un contexto de inestabilidad interna marcado por la guerra de Vietnam, la crisis del petróleo y el escándalo Watergate. El espacio dejó de ser una prioridad frente a la urgencia de la Guerra Fría y el desempleo.
Durante cinco décadas, la exploración se refugió en la precisión de los robots. Fuimos testigos de hitos asombrosos:........
