El dilema incómodo del feminismo político
El feminismo no tiene el monopolio de la participación de las mujeres en la política. Como tampoco la izquierda -como quedó ampliamente demostrado en este gobierno, tal vez el más machista de la historia democrática de las últimas dos décadas- tiene la exclusiva de la defensa pública de los derechos de las mujeres.
Hace poco me topé con un video de la congresista Jennifer Pedraza - una mujer que sin duda ha enriquecido el debate naciona-, sosteniendo que Paloma Valencia no se merece nuestro voto solo por ser mujer, y advirtiendo que “pilas, porque el feminismo no se trata de aplaudir a cualquier mujer porque sube”. La advertencia es legítima como principio. El problema es su aplicación concreta: las mujeres que van a votar por Paloma no lo hacen solamente porque sea mujer, sino por........
