La tragedia de la mente rota
Cuando uno mira casos como el de Lindsay Clancy desde la superficie, es fácil realizar un veredicto: una mujer que asesinó de manera violenta a sus tres hijos es, al menos, inentendible. Sin embargo, mientras el caso en su contra se encuentra cerca de culminar, también resuenan las voces que nos recuerdan que este tipo de hechos tienen muchas más aristas que únicamente lo bueno y lo malo. Y es que detrás del horror de la tragedia en Massachusetts, se esconde una discusión urgente sobre la salud mental, el abandono del entorno y las grietas de la responsabilidad colectiva.
El caso no es aislado en el historial judicial. En México, la memoria nos remite a Claudia Mijangos, procesada en 1989 por el asesinato de sus tres hijos en Querétaro. Detrás de la condena mediática que la etiquetó como una figura........
