Muchas noches echadas a perder
Ciudad de México –No obstante sus años, ya muy numerosos, don Algón conserva el gusto por la dulce pasta femenina. Gonzalo de Berceo, clérigo y poeta -es posible ser ambas cosas a la vez-, escribió en la España del siglo XIII que el hombre vive y trabaja para allegarse tres venturas: buen vino qué beber; buen plato qué comer, "e fembra placentera con la qual yacer". Dones de vida son esos tres que ningún prójimo con el alma en su almario deja de gozar. Hablando de la mujer dice un cierto amigo mío: "Si Dios hizo algo mejor se lo guardó para él". Otro individuo menos educado declaró en términos plebeos: "Con que cómanos, bébanos y cójanos, aunque no trabájenos". El caso es que don Algón cortejó a la linda Dulcibella, quien por entonces se hallaba cumpliendo 20 abriles. Como parte del cortejo le regaló un collar de perlas cultivadas bastante caro. La educación cuesta. Lo recibió Dulcibella,........
