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En sus buenos tiempos Lucifer fue un ángel

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20.09.2026

Ciudad de México –En las noches de bodas suceden cosas impensadas. La novia le dijo con enojo al novio en el tálamo nupcial: "¿Cómo que si me gustó? ¿Qué ya fue todo?". (No seas exigente, novia. Recuerda lo que dice don Abundio el del Potrero: "No es lo mesmo dar que recebir"). La palabra "candidato" tiene un curioso origen. El vocablo latino candidus significa "blanco". En la Roma antigua los aspirantes a ocupar un puesto público electivo vestían una toga blanca como símbolo de la pureza de sus intenciones. Seguramente los más de ellos debían haberle puesto a la toga unas pintitas negras, como hacían antes en sus vestidos las novias que llegaban al altar sin llevar ya consigo la gala de su doncellez. Don Cacaseno se presentó como candidato a alcalde de su pueblo. Saco dos votos. Con agrio acento le reclamó su esposa: "A mí no me engañas. Tú tienes una amante". No quiero decir mal de doña Ignavia. Las murmuraciones, si bien ponen sal y pimienta a la conversación, pueden llegar a ser falso testimonio, culpa que la señorita Peripalda, catequista, definió........

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