menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El arte lírico se disfruta con oído y vista

29 0
30.08.2026

Ciudad de México.- "Mi mejor regalo para ti esta noche es mi virginidad, con mi pureza y castidad". Eso le dijo el joven Goreto a su desposada al principio de la ocasión nupcial. "Qué lindo -agradeció la damisela-. A falta de esas cualidades yo te regalaré una corbata". Acotación al margen. Casi ha dejado de verse en la vida cotidiana esa prenda varonil, la corbata. Quizá correrá la misma suerte del sombrero, cuyo uso hasta mediados del pasado siglo era obligado para los señores. Conservamos aún en la antigua morada de los Fuentes el sombrerero, mueble en el cual el patriarca don Mariano y sus hijos mayores colgaban sus sombreros al llegar a casa. Con moderada pena -el tiempo hace que todas las penas se moderen- advierto que la corbata está en vías de extinción. Posiblemente dentro de algunos años caerá en el olvido, como la bigotera, el cuello de pajarita y las polainas. ¿Por qué me causa cierta pesadumbre la eventual desaparición de la corbata? Porque es la única prenda exterior de colores vivos que a los varones se nos permite usar. Las damas lucen en sus vestidos todos los tonos del iris y del espectro de Newton, y aun algunos inéditos, en tanto que los trajes masculinos........

© El Diario