Sánchez en el banquillo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Efe
Al marido de la Infanta Elena, Iñaki Urdangarín, le condenaron en 2018 a cinco años y diez meses de prisión por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la administración, tráfico de influencias y dos delitos fiscales. Un juez de instrucción, llamado José Castro, hoy jubilado, imputó también a la hija del Rey por beneficiarse a título lucrativo, aunque luego fue absuelta. Pero se tuvo que se sentar en el banquillo y padecer, durante todo el juicio, la pena de telediario.
Urdangarín, que fue al talego, no hizo nada que no viera hacer a su suegro, el hoy emérito, en sus negocios fuera de España. Se le olvidó, sin embargo, el pequeño detalle de que el Jefe del Estado era inimputable, pero él no.
Mirar ese pasado reciente sirve para........
