Humor y política
24 de julio 2026 - 03:07
Si la política fuera una persona, seguramente tendría el gesto serio, el paso apresurado y la costumbre de llegar tarde para pedir la palabra antes de saludar. Discutiría con el camarero por la temperatura del café y convertiría cualquier sobremesa en una comisión de investigación. La política y el mal humor forman una pareja tan estable que ya podrían compartir hipoteca, perro y reproches domésticos. Lo curioso es que una sociedad capaz de abrazarse ante una victoria deportiva se vuelve agria en cuanto se acerca a los asuntos públicos.
El mal humor político tiene muchas variedades. Está el enfado parlamentario, con cara de haber olido una promesa........
