No hay mayor discurso de odio que llamar "facha" a todo el mundo
La ortografía ha cambiado de bando y ahora podemos escribir odio con H. Si le ponemos la H a “odio”, sale Hodio, alta tecnología. Se trata de un app moral que Pedro Sánchez presentó en el Foro contra el Odio, donde todos se llevaban bien y al final se sirvió un cóctel. El Foro empezó como “Cumbre Internacional contra el Odio”, pero luego rebajó su prosopopeya y quedó en Foro contra el Odio. Toda la gente que participó en este evento odiaba a las mismas personas, lo que explica cómo pueden tener tan claro qué aversiones no deben permitirse. Las van a visibilizar, perseguir, medir y cronometrar. El odio puede cuantificarse, como la lluvia que cae.
Pedro Sánchez está afrontando en estas últimas semanas los retos que más le gustan. Son retos inmensos, irrelevantes, descomunales. Al presidente, si algo le favorece, es el mundo abstracto y los propósitos finalistas, con la Humanidad entera como beneficiaria. No hacer nada, pero que esa nada que no haces sea intachable. Perdido el fulgor moral de la guerra en Gaza, la guerra en Irán ha posibilitado un eslogan multiuso: No a la guerra. Después de un “No a la guerra” hay poco que decir. Llegará un día en el que lo progresista sea gritar “No a la muerte” y quien dé por hecho y defienda que, lo que es morirse, nos........
