Oído sin querer
Fotograma de 'La bola negra'. / DI
Estaba sentada en una terraza, esperando a una amiga, cuando, sin proponérmelo, empecé a escuchar la conversación de dos mujeres que tenía a mi espalda.
—¿Te gustó 'La bola negra'?
—Me encantó. ¿Y sabes lo que pienso? Pues que a Lorca no lo mataron solamente por rojo ni por gay. Lo mataron por su brillo, por su cultura, por sus amigos, geniales como él, por su familia, buena, querida y amante de las artes, por tantas cosas que gente pequeña de Granada sabía que nunca podría alcanzar. Lo mataron algunos de su entorno, porque uno se compara con los suyos.
—Ah, pues mira, no había caído. Quizás sí. A mí también me gustó mucho. ¡Y qué bien lo hace Lola Dueñas en el papel de esa madre desquiciada!
Hubo una breve pausa.
—Y, por cierto, ¿qué tal tu codo? Se ve muy bien.
—Está fenomenal, ya no noto nada. Pero fíjate que hoy he hablado con una amiga y le he dicho que había empeorado por una caída en el baño.
—Porque la........
