GOBERNAR TAMBIÉN ES ESCUCHAR, columna de María del Pilar Tello
Los primeros días del nuevo gobierno han estado marcados por la euforia, la ceremonia y los discursos. La gravedad de la situación nacional obliga a conceder el margen razonable y el beneficio de la duda, incluso a los antifujimoristas. La oposición irracional y grosera no tiene lugar. Pero conceder tiempo no significa guardar silencio. El Gobierno debe mostrar, desde el comienzo, voluntad de unidad, honestidad y capacidad. Los discursos iniciales han sido........
