Vista al futuro (+Infografías)
“En estos momentos, el fútbol gusta tanto como el béisbol en Cuba, a los niños, a los jóvenes, les encanta el fútbol. Si la selección cubana consigue buenos resultados, el fútbol gustará a más gente”. Declaró en 2021 a la FIFA, el entonces presidente de la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC), Luis Hernández.
Sin embargo, en la principal competición de este deporte, el fútbol cubano vive atrapado entre el recuerdo de 1938 –que entramos por invitación– y la frustración del presente. Mientras el mundo amplía y profesionaliza estructuras y convierte el deporte en industria, Cuba todavía discute problemas elementales: logística, estadios inacabados, falta de fogueo internacional y convocatorias condicionadas por factores extradeportivos.
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La eliminación rumbo al Mundial de 2026 aunque fue dolorosa –solo era necesario ganar o empatar para pasar a la siguiente–, no es un incidente aislado. Fue el reflejo de un sistema que llegó tarde a la modernidad. La derrota ante Bermudas –detrás de nosotros en el ranking– en el Antonio Maceo de Santiago de Cuba terminó siendo el punto final de un proceso inestable.
El fútbol internacional ya no permite sobrevivir únicamente con talento natural. Hoy clasifican los países que construyen estructuras sostenibles. Y ahí radica el gran desafío cubano rumbo al Mundial de 2030. Sin embargo, con la aprobación de la Ley 179 del Sistema Deportivo Cubano (SDC), es posible una mejora generalizada del deporte en el país.
La entrada en vigor de la Ley 179, el 13 de mayo de 2026, marca el inicio de lo que las autoridades han denominado una "etapa superior" en la organización institucional del deporte en el archipiélago. Al suceder a la Ley 936 de 1961 como la norma que cimentó el derecho del pueblo al deporte bajo la égida de Fidel Castro.
Esta nueva legislación busca codificar la supervivencia del SDC en un entorno de crisis económica aguda, pretendiendo modernizar las estructuras del alto rendimiento sin renunciar al precepto del Estado como garante principal de los recursos.
El eje central de esta reforma es la "horizontalización" del SDC, una reestructuración diseñada para dotar de agilidad a los niveles locales y romper con la parálisis del centralismo histórico. Las facultades se distribuyen ahora de la siguiente manera:
Nivel Nacional: El INDER........
