Un video humillante
La fortaleza de un Estado de Derecho no se mide por la cantidad de leyes que aprueba ni por el número de órdenes judiciales que emiten sus tribunales. Se mide, sobre todo, por su capacidad para hacerlas cumplir. Una resolución que permanece archivada, una orden de aprehensión que no se ejecuta o una decisión judicial que depende de cálculos políticos terminan debilitando la confianza ciudadana en las instituciones.
Los acontecimientos conocidos este fin de semana vuelven a poner esa realidad sobre la mesa. La difusión de un video en el que Evo Morales aparece en un control policial derivó en la apertura de procesos disciplinarios contra dos efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar). No es para menos. El audiovisual difundido por el presidente no solo lo muestra como una persona que puede pasearse libremente por el trópico cochabambino y hasta conversar con........
