No son suficientes buenas leyes
El pasado 19 de octubre, un trabajador de aproximadamente de 50 años de edad se suicidó porque la empresa Concretec de la ciudad de Santa Cruz, en la cual prestaba sus servicios, no le pagaba su sueldo desde hacía 20 meses. La difícil situación por la que atravesaba le llevó a tomar la determinación de poner fin a su vida, dejando en la orfandad a tres hijos pequeños, según dieron cuenta las informaciones publicadas al respecto.
El hecho suscitó algunas cuestiones interesantes, como por ejemplo la poca cobertura que le brindaron diarios importantes y conocidos. Salvo error u omisión, solo vi la noticia en Correo del Sur y El Potosí.
Por otro lado, la Central Obrera Boliviana y algunas Centrales Obreras Departamentales se declararon en emergencia y expresaron su preocupación por lo sucedido, a la vez que exigieron el cumplimiento de sus obligaciones a la señalada empresa. Pareció que la máxima organización de los trabajadores recordó cuál era su función principal, la protección de los trabajadores, y dejo de lado su “militancia” y movilizaciones al lado de personajes funestos que desean retornar al poder a como dé lugar.
Más allá de........
