Agosto: modo reset
Llega agosto y parece que todo se detiene. Las calles se vacían, las agendas se aligeran y hasta el reloj parece caminar un pizco más despacio. Es como si el mundo nos invitara a bajar el ritmo, aunque solo sea por un rato.
Y quizá sea una buena oportunidad para hacer algo que durante el resto del año dejamos para después: ponernos al día con nosotros mismos.
Porque resetearnos no significa necesariamente irnos lejos, apagar el teléfono o pasar un mes entero tumbados al sol. A veces basta con parar. Con pensar. Con preguntarnos cómo estamos, qué queremos conservar y........
