Había esperanza: el riesgo de no tener mucho que perder
La salida de Natalia Duco del Ministerio del Deporte, tras la polémica por el uso de un vehículo fiscal para fines personales, podría leerse como otro tropiezo de instalación. Antes fue Mara Sedini, por razones distintas: cuestionamientos a su desempeño y una salida mal administrada que terminó ventilándose públicamente. Son casos diferentes, pero tienen algo en común. Cada episodio erosiona un activo que ya era escaso antes de que este gobierno asumiera: la confianza.
Confiar supone depositar credibilidad en otro, pero no significa entregar un cheque en blanco. José Andrés Murillo, fundador y director ejecutivo de la Fundación para la Confianza, distingue entre la confianza ciega —pasiva, acrítica— y la confianza lúcida: aquella que observa, cuestiona y, aun así,........
